Texto: Juan 4:1-24
Lectura bíblica conocida por la mayoría de cristianos que leen la Biblia normalmente. Conocemos la relación de adorar al Padre en espíritu (buscando la conexión de nuestro espíritu con el Espíritu de Dios por medio de la fe) y en verdad (conociendo quién es ese Dios al que adoramos).  Por su puesto también notamos con claridad las palabras directas de Jesús hacia la Samaritana, revelándose a sí mismo conforme a la necesidad de la mujer: “Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías, y él te daría agua viva.” La Mujer tenía sed y vino al pozo a sacar agua, entonces Jesús, conociendo su necesidad, le fue directo al grano: tú tienes sed y yo tengo agua de vida eterna, ¿quieres? Pero la mujer no entendía el mensaje; lo leemos en el verso 11. Jesús de nuevo le dice, a ver si esta vez capta la idea: Mujer, si bebes el agua que yo tengo, no tendrás sed jamás y esa agua será en ti una fuente que salte de agua para vida eterna (paráfrasis). ¿Cuál fue la reacción de la mujer luego de las palabras de Jesús?

Primero, se desespera por el agua, aun cuando no conoce quién le hablaba al momento. Entonces Jesús le revela una verdad concerniente a una necesidad de ella: No tenía marido (versos 16 y 17) La necesidad estaba en sanidad del corazón.

Iglesia, Dios busca adoradores con corazones libres de culpa. ( Salmos 66:18 ) Dios quiere revelar la verdad de tu corazón de modo que no haya ningún impedimento para que le conozcamos a Él.

Segundo, por las palabras de Jesús, la mujer lo reconoce y lo identifica como Profeta. Jesús se revela a sí mismo por medio de Su Palabra. No hay otra forma de conocerle. La prédica anterior nos habla acerca del tiempo en la palabra como disciplina espiritual. No le conocemos si no es por medio de Su Palabra y la Fe. Entonces la mujer se asombra por la revelación y enseguida siente la necesidad de ADORARLE (verso 20) Ya no había sentimiento de culpa en su corazón.

La verdad revelada llevó a la samaritana a identificar a Jesús y reconocer su pecado, y esto, al instante, la impulsó a la adoración, pero la situación actual del momento no le permitió hacerlo (verso 20) A Jesús tampoco le convenía que una mujer se postrara delante de Él en adoración abierta y en un lugar público antes de su muerte; simplemente no era el tiempo. De pronto Jesús revela otra verdad y la vez una profecía (versos 21-23) Jesús profetiza una revolución total en la adoración; primero menciona que en el lugar donde se supone debía adorarse, nadie adorará más al Padre: el templo de Jerusalén, lugar único para la adoración, presentación de sacrificios u ofrendas, etc. Que de paso era un mercado. Seguidamente, Jesús le habla de su identidad de adoradora (verso 22) Los samaritanos, descendientes de Jacob, también eran adoradores. Leamos juntos el siguiente pasaje bíblico:

Después Moisés y Aarón entraron a la presencia del faraón, y le dijeron: –Jehová, el Dios de Israel, dice así: “Deja ir a mi pueblo para que me celebre una fiesta en el desierto”.
Ex 5:1

Dios quería dar libertad a Su pueblo para que le sirviera y adorara. Celebrar fiesta a Dios es alabanza, danzar ante Su presencia con sacrificios y cantos. Dios los quería libres para que se entregaran a Él en adoración. Eso hace a todo el pueblo de Israel un ADORADOR. Aún los levitas no habían sido llamados para ser sacerdotes en el tabernáculo. Todo el Pueblo fue llamado para adorar. Esa era su identidad: ADORADORES. De hecho, Dios creó al hombre para que tuviera una relación con Él en ADORACIÓN, entrega total. La mujer quería adorar pero no sabía cómo ni dónde. Por esa razón Jesús le dice: Ustedes adoran lo que no saben (verso 22). Algo que llama mucho la atención, son las palabras que completan ese verso 20: “…nosotros adoramos lo que sabemos”  Fe es la palabra clave en esta confirmación de Jesús. Los judíos tenían mucha más fe que los mismos samaritanos. Los judíos conocían y esperaban la llegada de un Mesías salvador, por medio de la fe a las promesas de Dios hecha por los profetas, mientras que los samaritanos sólo tenían, y aún tienen a Moisés como único profeta. Entonces Jesús lanza una nueva profecía que hasta el sol de hoy sigue trastornando prácticas religiosas:

23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren.
24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.
Juan 4:23-24

¡Dios busca! ¡Dios sigue buscando! No habla de pasado, hasta esta fecha, esa acción de Dios está en PRESENTE. Y pasan los años, siglos y quizá milenios, pero Dios sigue buscando. ¿Buscando qué? ¿Adoradores? ¿Adoradoras? ¿O está buscando VERDADEROS ADORADORES? Gente que basa su diario vivir en una relación de ÍNTIMA entrega total a Dios. Verdadera Adoración. Todos somos adoradores; no sólo los músicos del ministerio de alabanza y adoración de la iglesia o los cantantes. No es el director de alabanzas. No es la hermanita que dirige los coros en las casas de paz (células). “Porque yo canto coros a cada rato en mi casa soy un adorador” “Yo adoro a Dios con la música de la radio cristiana” Todos tenemos acceso al Padre por medio de Jesús, y fácilmente podemos venir ante Él con alabanzas y adoración. Esa libertad nos hace a todos adoradores. No como los levitas que eran los únicos que tenían acceso a la presencia de Dios en el templo. Hoy la tenemos todos. Aun así es no nos hace VERDADEROS ADORADORES.

Echemos un vistazo al corazón de un adorador:Sentimental, condicional, Infiel, Conforme, Falso, Interesado, Egoísta, Flojo, Malagradecido, Falto de conocimiento de la Palabra, Falto de Fe, Tacaño, Desobediente y tampoco conoce a Dios.

¿Cómo pretendemos ser adoradores cuando Dios no habita en nuestros corazones? El pecado nos separa de Dios. Todas esas características del corazón de un adorador, son muestras de un corazón lleno de pecados, maldad. David lo dijo en el Salmos 68:18 “si en mi corazón hubiera yo mirado la maldad, Dios no me habría escuchado.”  He aquí la importancia de desarrollar un corazón de VERDADERO ADORADOR. Es más que una práctica religiosa. Es un acto, una disciplina que traerá la vida de vuelta a nuestro diario andar. Traerá vida a nuestro espíritu. Dará forma a un mejor carácter; desarrollaremos actitud correcta en medio de cualquier situación. El Rey David también conocía la importancia de vivir en verdadera adoración. Él conocía la clave para llegar a ser un hombre conforme al corazón de Dios. El corazón de un verdadero adorador, es un corazón conforme al corazón de Dios.

La Alabanza y Adoración no son una práctica religiosa como mucha gente lo cree. Una vez vino a mí la esposa de un pastor para pedirme si era posible visitar su iglesia para que “les alabara y les adorara”. ¿Pueden creer eso? No me pidió que dirigiera a la iglesia en adoración y alabanzas a Dios, si no que me pidió que les alabara y adorara. Ella no se dio cuenta de lo que decía. Así están muchas congregaciones hoy en día; familias enteras dentro de la iglesia, con corazones vacíos por la falta de conocimiento de Dios. No practican la Alabanza, el agradecimiento, el arrepentimiento, la Adoración, porque no conocen a Dios. El tiempo de ayuno es un tiempo para despojarse de sí mismo para venir ante Dios en oración; ese es un tiempo perfecto para la alabanza y adoración. El tiempo en la Palabra nos revela a Dios y nos lleva a conocerle; entonces podremos decir “nosotros adoramos lo que sabemos”.

Dios no necesita adoradores; tampoco necesita adoradores que adoren en espíritu y verdad. ¿Qué dices Alejandro? ¡No! Quienes están en necesidad somos nosotros mismos. Dios no necesita ser libre; Dios no necesita escuchar una canción bonita; Dios no necesita repetición de palabras; Dios no necesita ser agradecido; Dios no está aburrido esperando quién viene a cantarle salmos.

La necesidad está en nosotros. Jesús mismo lo dijo a la mujer samaritana:
24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.
Juan 4:24

 Si vienes a la congregación los domingos para encontrarte con Dios, entonces eres un hipócrita y falso. Puedes llamarte adorador, pero no un verdadero adorador. Si vienes a la congregación para disfrutar la presencia de Dios y adorar, eres un conformista. Todo eso lo puedes hacer también cada día de tu vida en tu casa o donde sea que estés. No sólo en la iglesia. (Trata de explicar un poco más esto a pesar que lo has estado diciendo para que les quede clara la diferencia por fa)

¿Qué hemos hablado acerca del corazón de un verdadero adorador? ¿Cuál es la característica más evidente de un verdadero adorador? Hicimos una lista acerca del corazón de un adorador, pero ¿qué del que adora en espíritu y en verdad? Comienza por volver tu corazón a Dios en arrepentimiento. Cada día debe haber arrepentimiento. Nunca dejamos de cometer errores que distraen nuestro corazón y espíritu de la comunicación diaria con Dios. Él siempre está esperando a que nos acerquemos a Su presencia para pedir perdón. La vergüenza no puede vencernos. (la vergüenza es el mismo orgullo disfrazado).

Iglesia, no seas como lo falsos adoradores que no conocen a Dios, ni Su gracia perdonadora. Él busca que los adoradores como tú y yo, se conviertan de sus malos caminos porque Él sabe que eso es lo que necesitamos. No es un mandamiento, es una necesidad. La alabanza y adoración es una necesidad en nuestras vidas y la tenemos que desarrollar todos los días para que Dios pueda decir de nosotros “Hombres y Mujeres conforme a mi corazón”.

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